“Nadie es perfecto” es una frase que se utiliza a menudo. Con ella, casi utilizándola como frase hecha, hacemos referencia a la condición natural del ser humano de imperfección.


Sin embargo, en la práctica, en nuestro día a día, y especialmente en lo que a la maternidad y la crianza se refiere, nos exigimos ser perfectas, no nos perdonamos los errores, nos evaluamos y juzgamos con dureza desde la autoexigencia de perfección.

Reconocer nuestra condición humana imperfecta también en el ámbito de la maternidad nos permite vernos de una manera más compasiva y poder aceptarnos desde nuestra experiencia real.

Reconocer que no somos perfectas nos permitirá afrontar nuestros errores sin culpa, abiertas a la posibilidad de transformación y mejora.

Asimismo, nos permitirá aceptarnos sin juzgarnos o, al menos, juzgándonos menos duramente.

Cuando nos aceptamos como seres imperfectos, comenzamos a su vez a ser más tolerantes con las imperfecciones de los demás.

En la crianza, la aceptación de la imperfección y la tolerancia a los errores nos permite despenalizar el fallo del niño, siendo capaces de este modo de preservar su espontaneidad en mayor medida.

Eliminamos la expectativa de perfección y abrimos la posibilidad a otras maneras de ser, hacer, sentir y relacionarnos.

La idea de perfección nos cierra a una única manera, la perfecta. Pero cuando abandonamos esta idea, se abren posibilidades mucho más numerosas, amplias y diversas.


Me permito ser y permito ser al otro, en una experiencia más fluida, menos enjuiciadora, que me permite mostrarme con honestidad y mostrarse al otro también más honestamente.

En el desempeño profesional de las asesoras de maternidad o acompañantes de crianza nos vamos a encontrar frecuentemente con mujeres que se recriminan, se culpan y se presionan por cumplir ciertos cánones de perfección. Acompañar la aspiración a lo perfecto, la frustración por no alcanzarla, trabajar la autocompasión y el perdón, son aspectos fundamentales en la orientación y asesoramiento a mujeres en su maternidad.

Mónica Serrano Muñoz
Psicóloga especializada en Mujer, Maternidad y Crianza Respetuosa, Desarrollo Personal
Col. Núm. M26931
Consulta, terapia, grupos de apoyo, asesoramiento
Directora de la formación Maternidad Feliz – Crianza Respetada. Asesoras de maternidad https://www.psicologiaycrianza.com/maternidad-feliz-crianza-respetada/

¿Te imaginas amarte siempre, sin condiciones?

Te imaginas…

  • Apagar esa voz interna que te machaca
  • Dejar de juzgarte, de criticarte y de sentir que no vales nada
  • Terminar con la sensación continua de enfado y de mal humor

Sí, existe otra forma de relacionarte contigo misma.

Y si lo deseas, puedes:

  • Elegir amarte, independientemente del momento de tu vida que atravieses
  • Aceptarte tal y como eres

Te acompaño a descubrir la autoestima incondicional, ¿te atreves?

Bienvenida a la revolución del autoamor