Presionar a los niños a hablar es violento

Los niños (y los adultos) que hablan poco (o nada) con personas a las que no conocen mucho sin fuertemente criticadas o presionadas por su entorno. Generalmente no se acepta que alguien rehúse hablar, se interpreta como defecto, mala educación, falta de respeto o extravagancia negativa. Cuando un niño no responde a quien le habla o responde brevemente, automáticamente se le reprueba ese comportamiento. Suele recibir numerosos comentarios llenos de juicios sobre su retraimiento, timidez, antipatía o rareza. Normalmente nadie se plantea otra opción más allá de que el comportamiento del niño callado es inaceptable, es malo, es odioso. Parece [...]