Muchos proyectos profesionales asociados a la maternidad y a la crianza respetuosa no llegan a ver la luz o a crecer por una creencia limitante muy extendida entre las personas que emprenden este tipo de proyectos.

Esta creencia se basa en la idea de que para ofrecer un servicio profesional, la persona que lo ofrece ha de tener conocimientos absolutos sobre el mismo; es decir, que ha de dominar completamente la materia y saberlo todo (TODO) sobre el tema antes de ofrecer a su público potencial el servicio profesional.

Por ejemplo, hay personas que preparan talleres temáticos y nunca llegan a impartirlos porque no los quieren ofrecer hasta saber absolutamente todo sobre el tema de que se trata dicho taller, nunca llegan a considerar que dominan el tema al completo y, por ello, nunca llegan a ofrecer el taller.

Esta creencia sobre que hay que dominar de manera absoluta los temas en cuanto a conocimientos para poder ofrecer un servicio profesional es muy limitante y, sobre todo, falaz, pues no es posible dominar ningún tema de manera absoluta, es imposible llegar a saber todo sobre un tema.

Esto se hace especialmente patente cuando nos referimos a temas enfocados en personas y relaciones interpersonales. Las experiencias humanas y las relaciones entre personas son tan amplias, diversas y cambiantes que es imposible saber absolutamente todo sobre lo relacionado con ellas.

Para ofrecer un servicio profesional sobre desarrollo personal, relaciones entre personas, autoconocimiento, etc.. es necesario tener conocimientos y recursos de asesoramiento y acompañamiento. Sin embargo, no es necesario saberlo todo sobre el tema. De hecho, no sólo no es necesario, es que ni si quiera es posible.

Reconocer y aceptar que no somos omnipotentes en cuanto a conocimientos sobre los temas que trabajamos, que hay aspectos que desconocemos, que se escapan de nuestro marco de conocimiento nos va a ayudar a desarrollar nuestros proyectos profesionales reconociéndonos como personas.

Validar nuestras limitaciones y no convertirlas en la excusa perfecta para autoboicotear nuestro desarrollo profesional es fundamental para permitirnos crecer como personas y como profesionales.

Ante todo, las profesionales que trabajan con personas han de reconocerse a sí mismas como personas. Somos personas que trabajamos con personas, por lo tanto, nuestra labor profesional se basa en relaciones interpersonales. Es imprescindible adoptar una mirada humanizada tanto sobre las personas con las que trabajamos como sobre nosotras mismas para poder establecer relaciones auténticas.

Desde esta óptica, me reconozco como persona en mi desarrollo profesional, lo cual me lleva a aceptar mi humanidad en la relación profesional, y esto conlleva la validación de mi humanidad en mi trabajo. No he de ser un ente perfecto que todo lo sabe para poder ser una profesional que ayuda.

Estos son algunos de los temas que trabajamos en la Formación Online: Técnicas y recursos de acompañamiento humanizado para profesionales del ámbito materno infantil. Desarrollo de proyectos y crecimiento profesional.

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