La profesional que ayuda: la asesora de maternidad, de lactancia, de crianza, la persona que realiza acompañamientos emocionales, que da talleres de maternidad, todas estas relaciones que implican relaciones de ayuda y asesoramiento tienen un carácter profesional y de formación y además, estamos hablando de maternidad, la gran mayoría de profesionales que acompañan y asesoran en maternidad son madres. Entonces, hay también una experiencia personal grande de cada una de las profesionales que está también influyendo en lo que es la labor profesional. Es decir, yo soy una profesional en este ámbito y tengo además mi experiencia personal: yo soy madre como a la persona a la que acompaño.

Entonces, muchas veces nos intentamos ver a nosotras mismas en el ámbito profesional dentro del acompañamiento materno-infantil como profesionales perfectas, nos generamos la expectativa profesionales perfectas. Yo tengo que asesorar y acompañar a estas personas como persona y como madre que soy tengo que ser perfecta también porque es esa perfección dentro de mi vida personal, dentro de mi rol de madre la que me abala como buena profesional. Entonces, ¿por qué hablo de humanización de la profesional?

Las personas que acompañamos somos seres humanos, somos personas, y como personas, comentemos errores y somos imperfectas, no lo sabemos todo, no tenemos respuestas idóneas para todo, y creo que es sumamente importante para que se puedan generar relaciones honestas y auténticas entre profesional y solicitante de ayuda o apoyo, que nosotras nos relacionemos desde ahí.

Yo soy en este momento una profesional que te va ayudar, te va a asesorar y te va a apoyar. Pero ante todo soy una persona igual que tú, con mis imperfecciones, soy vulnerable, tengo días mejores y días peores, y por supuesto, tengo un conocimiento limitado y no absoluto, yo no lo sé todo. Y poder reconocer desde ahí el que yo te voy a dar un apoyo, yo voy a establecer contigo una relación de ayuda, yo tengo unos conocimientos que te voy a aportar, yo conozco unas técnicas y unos recursos para ayudarte a lograr el desarrollo que sea, pero soy una persona.

Como profesional, realmente vamos a intentar hacer nuestro trabajo lo mejor posible pero la presión de la aspiración a la perfección muchas veces nos va a frenar muchas cosas, nos va a generar muchísima inseguridad. Entonces, entender yo soy profesional pero ante todo soy un ser humano.

Por otro lado, vamos a ver la imperfección de la personal profesional: es decir, como yo soy una asesora o una acompañante o una experta o especialista en maternidad y crianza, esto implica que yo como madre tengo que ser perfecta y la crianza de mis hijos tiene que ser perfecta: yo tengo que poner límites perfectamente, a mí no se me puede escapar una voz más alta que la otra, y yo tengo que hacerlo todo bien en mi vida personal. Esto no es así, yo soy una asesora de maternidad o una acompañante o una especialista en este ámbito y yo en mi casa soy una madre, las profesionales dentro de casa somos madres, es verdad que tenemos conocimientos y un bagaje que podemos aplicar en casa, pero esto no implica que yo como madre, para poder sentirme abalada y legitimada como profesional, tenga que ser la madre perfecta, porque es diferente ser una profesional del ámbito de la maternidad y ser madre.

Los conocimientos teóricos que nosotras tenemos, el estudio, el análisis y la reflexión, y todo el trabajo que hemos hecho y que nos profesionaliza (nos avala como profesionales) es mucho más sencillo que conseguir en casa poner todo en práctica a la perfección.

La profesional ante todo es persona y es madre. Y como madres yo puedo ser una profesional del ámbito de la maternidad pero en casa surgen situaciones que a lo mejor yo no sé gestionar bien e incluso tengo que pedir ayuda a otra profesional. O tengo que re-evaluar y analizar y buscar opciones, y ser como todas las madres. Es decir, ya estar con la familia con la interacción interpersonal, con la relación emocional, con las sensaciones del día a día, que me hacen vulnerable como persona a un montón de situaciones, sentimientos y conflictos difíciles de gestionar, que no me desacredita como profesional.

Somos vulnerables a que sucedan cosas que no sabemos cómo manejar, que haya situaciones que nos desborden, que tengamos que pedir ayudas a otra profesional, … Todo esto puede suceder: no somos invulnerables en el ámbito de la maternidad: yo soy una especialista en el ámbito materno-infantil en lo profesional y entonces soy invulnerable, y entonces yo sé hacerlo todo en casa, no tengo ningún problema, todo es sencillo, etc. NO: también somos vulnerables.

El hecho de ser profesionales y estar formadas no nos hace invulnerables igual que al médico el hecho de tener los conocimientos no le hace invulnerable a la enfermedad. Tiene más conocimientos, sabrá cómo tratarla o cómo prevenirla pero no lo hace invulnerable a la enfermedad.

Siempre, por mucho que nos formemos, leamos, estudiemos, practiquemos y experimentemos, el conocimiento es limitado, nunca es absoluto, nunca lo vamos a poder saber todo, porque estamos hablando de relaciones humanas, y las relaciones humanas son de una amplitud infinita, porque cada persona es distinta y cada relación es distinta, nueva y sorprendente. Por tanto, en maternidad y crianza, que es la humanidad pura y dura, nunca vamos a poder tener un conocimiento absoluto de todo.

Va a haber situaciones que no vamos a saber qué aconsejar, o cómo resolver, o cuál es la mejor opción, o qué pauta ofrecer, o cómo asesorar, … nos va a pasar, y no porque seamos profesionales mediocres o no porque no estemos suficientemente preparadas, sino porque son relaciones humanas y nunca vamos a poder tener un conocimiento absoluto de todo, dentro de estas relaciones.

Tenemos que ser muy conscientes de que el conocimiento limitado y no absoluto es una condición sine qua non cuando se trata de acompañar a personas y relaciones humanas y también ser capaces de reconocerlo: puede llegarnos a consulta una petición de ayuda y de asesoramiento de un caso que no nos sentimos capaces de asesorar o de acompañar porque se escapa de nuestro conocimiento, y en ese momento ser capaz de derivar a otra persona.

Extracto de la Formación Online: Técnicas y recursos de acompañamiento humanizado para profesionales del ámbito materno infantil. Desarrollo de proyectos y crecimiento profesional

Abierto plazo de inscripción. Toda la info aquí: https://www.psicologiaycrianza.com/formacion-online-tecnicas-y-recursos-de-acompanamiento-humanizado-para-profesionales-del-ambito-materno-infantil-desarrollo-de-proyectos-y-crecimiento-profesional/