Foto: Charo Guijarro

Los seres humanos, como seres sociales que somos, necesitamos comunicarnos para adaptarnos a nuestro medio. La comunicación con otras personas nos permite desarrollarnos y desenvolvernos mejor en el entorno en que vivimos.

 

Comunicación es aprendizaje. Comunicación es desarrollo. Comunicación es afecto. Comunicación es un concepto amplísimo que nos permite crecer como personas, relacionarnos e manera satisfactoria con otros, adquirir conocimiento social, participar de estructuras grupales.

 

También nos permite nutrirnos de las experiencias de otros, expresar las propias, exteriorizar nuestras emociones y demandar los que necesitamos de los otros.

 

Con todo esto, es evidente que adquirir buenas habilidades de comunicación resulta esencial para desenvolvernos en todos los ámbitos de la vida.

 

Los bebés nacen con habilidades de comunicación básicas. El llanto es la primera herramienta de comunicación del ser humano. La sonrisa, el gorjeo, la imitación de sonidos llegan después. 

 

La comunicación no verbal está presente desde el nacimiento. Gracias a ella, el bebé puede expresar sus necesidades para que sean atendidas e interaccionar con sus cuidadores para facilitar el desarrollo del vínculo afectivo.

 

Después, con la aparición y desarrollo del lenguaje verbal, las posibilidades comunicativas de los niños se amplían enormemente.
Así, nos comunicamos con nuestros hijos constantemente. Desde que nacen. O incluso antes, pues ya en el embarazo nos comunicamos con el bebé que se está gestando.

 

La comunicación es una herramienta fundamental entre padres e hijos, pues condiciona la calidad afectiva de la relación, determina la socialización del niño, afecta enormemente a la confianzaentre ambos, tiene efectos sobre la autoestima de los niños.

 

Los padres somos los primeros agentes socializadores de nuestros hijos. También somos sus modelos de comunicación. Además, somos sus referentes afectivos. Por ello, las dinámicas de comunicación que se establezcan entre padres e hijos son la base del desarrollo de las habilidades comunicativas, sociales y afectivas de los niños.
Para fomentar un desarrollo general óptimo en los niños, la comunicación con sus padres debe basarse en el respeto y la empatía.

 

La comunicación empática y respetuosa es la que tiene en consideración a todos los implicados en el acto comunicativo.

 

Es una comunicación que atiende al estado emocional del otro, que trata de sintonizar afectivamentecon el otro. Además, es una comunicación asertiva, no agresiva.

 

Asimismo, es una comunicación basada en la escucha activa del otro. Es una comunicación en la que todos los participantes tienen un papel activo en cuanto a la transmisión y recepción de mensajes.

 

También, es una comunicación libre de juicios de valor, centrada en construir juntos, en la validación positiva del otro.

 

Es una comunicación sincera, basada en la confianza mutua y en el afecto.

 

La relación entre padres e hijos ha de basarse en el respeto y la expresión de afecto. Para ello, es básico cultivar una comunicación respetuosa entre ambos, pues la comunicación es la expresión tangible de la relación.

Mónica Serrano Muñoz
Psicóloga especializada en Mujer, Maternidad y Crianza Respetuosa, Desarrollo Personal

Col. Núm. M26931
Consulta, terapia, grupos de apoyo, asesoramiento
Petición de información en: info@psicologiaycrianza.com 

Formación anual en maternidad consciente y crianza respetuosa: Maternidad Feliz, Crianza Respetada https://www.psicologiaycrianza.com/maternidad-feliz-crianza-respetada/
 
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