CONFIAR en la capacidad de crecimiento y desarrollo de la persona a la que estamos acompañando, bien sea nuestr@ hij@, o sea una cliente (solicitante de ayuda en terapia o consulta, alumna, etc…) es la base del respeto en la relación de acompañamiento o ayuda.

Cuando se acompaña a otra persona en su desarrollo personal o en una relación de ayuda, si la perspectiva del acompañante se centra en la idea que la persona es completamente capaz de hacer su recorrido personal de crecimiento, que no está en falta ni necesita que lo dirijan, si no que sólo requiere el acompañamiento aceptante y libre de juicios que le apoye en su proceso para crecer, entonces estaremos ofreciendo las condiciones óptimas para que ese desarrollo se produzca.

La confianza en las capacidades de la otra persona para vivir su vida, conservando en dicha persona la responsabilidad y autoridad en sus acciones, son la esencia del acompañamiento empoderante, tanto de l@s hij@s como en acompañamientos profesionales.

Es imprescindible que la persona que acompaña se base en la firme creencia de que cada persona es la mayor experta sobre su vida, es quien mejor se conoce y sabe qué recorrido vital quiere realizar.

Mónica Serrano Muñoz
Psicóloga especializada en Mujer, Maternidad y Crianza Respetuosa, Desarrollo Personal
Col. Núm. M26931
Consulta, terapia, grupos de apoyo, asesoramiento
Directora de la formación Maternidad Feliz – Crianza Respetada
Petición de información en: info@psicologiaycrianza.com
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