La comunicación violenta está muy generalizada en la sociedad. Desde lo comunitario a lo familiar, nuestras interacciones comunicativas está marcadas por las descalifcaciones, las amenazas, los gritos, los chantajes, las ofensas… O, como mínimo, el objetivo de someter al otro a nuestra voluntad, lograr que obedezca o que cubra nuestras necesidades.

Así, vamos perdiendo lo que debería ser la esencia de la comunicación: comprendernos, acercarnos, acompañarnos.

En el siguiente vídeo puede verse un episodio del programa Con Todo El Amor, de Teleantioquia, en el que me entrevistan sobre el tema de la Comunicación No Violenta en Familia. Os invito a que lo veáis.