Consulta:

Hola Mónica.
Mi hija tiene casi 2 años. Es hija única y no va a la guardería.
El caso es que cuando está con oros niños en el parque o en casa, no quiere que ninguno coja sus juguetes. No comparte nada, pero luego sí quiere jugar con los juguetes de los demás.
Yo le digo que tiene que compartir sus juguetes, pero no hay manera de que lo entienda. Llora y les arrebata los juguetes a los niños cuando cogen alguno que es suyo.
Otras madres y familiares me dicen que tengo que acostumbrar a mi hija a que comparta sus juguetes, pero yo no sé cómo conseguirlo sin que llore y se enfade.
Me gustaría que me dieses algún consejo.
Gracias.

Respuesta:

Estimada amiga. Gracias por compartir tu consulta con nosotros.
La cuestión que planteas, sobre el hecho de que tu hija no quiera compartir sus pertenencias, es una situación muy frecuente y sobre la que muchas personas tienen confusión.
Compartir es una acción que requiere varios requisitos: en primer lugar, es necesario conocer y confiar en la persona con la que se van a compartir las propias pertenencias. En segundo lugar, se requiere el desarrollo de ciertas habilidades sociales y lingüísticas que permitan establecer acuerdos (al fin y al cabo, prestar un objeto a alguien es un acuerdo: yo te lo dejo y después tú me lo devuelves).
En niños de entre 18 meses y dos años, las relaciones entre iguales se caracterizan por ser inestables (se forman y disuelven con facilidad), poco duraderas (se extinguen en cuanto los adultos no posibilitan el contacto) y cambiantes (cambian con frecuencia de compañero de juego).
De este modo, es deducible que los niños pequeños, en muchas ocasiones, juegan con niños que apenas conocen. Es decir, que interactúan con niños con los que difícilmente existe sensación de confianza.
En estos casos, es comprensible que a los niños les sea difícil compartir sus juguetes u otras pertenencias, pues la persona que desea que se le preste el objeto es poco conocida.
En este punto es importante hacer una reflexión para poder comprender la actitud de los niños: nosotros, los adultos ¿compartimos nuestras pertenencias (teléfono móvil, coche, llaves de casa…) con cualquier persona que se nos acerca por la calle? Absolutamente, no. Entonces ¿Por qué nos extrañamos cuando los niños actúan de esta manera?
Por otra parte, las habilidades sociales y de lenguaje de los niños de 2 años (aproximadamente) están en pleno desarrollo, pero no son lo suficientemente sofisticadas como para poder establecer acuerdos o negociar. Este aspecto dificulta la capacidad del niño para compartir.
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Entre los tres y los cinco años de edad, las relaciones de los niños con sus iguales comienzan a ser más estables, el sentido de la amistad se va desarrollando y las habilidades sociales y de lenguaje evolucionando.
Todo ello capacitará al niño (de forma procesual) a compartir sus pertenencias con los niños que él desee, con quienes considere sus amigos.
Por todo esto, es importante que no trates de obligar a tu hija a que comparta sus pertenencias con otros niños en contra de su voluntad y no debes preocuparte por ello. Evolutivamente, todavía no está preparada para ello.
De esta manera, le estás permitiendo un aprendizaje muy importante:  decir NO, autoafirmarse, defender su espacio personal. Es importante que aprenda todo esto de forma pacífica, sin agresividad.
Muchas veces tendemos a obligar a los niños a aceptar interacciones con otros aun cuando no desean este tipo de interacción, a decir SÍ a casi todo, a que decir NO es ofensivo o inadecuado.
Con esto, estamos impidiendo que nuestros hijos desarrollen estrategias de autoafirmación, asertividad y autocuidado. De esta manera, cuando se hagan mayores y se encuentren ante situaciones peligrosas en las que deban decir NO, tal vez no sean capaces de hacerlo, tal vez no hayan desarrollado las habilidades necesarias para ello.
Esto no quiere decir en absoluto que se deba fomentar que los niños no compartan. Se les debe acompañar en el proceso de desarrollo social que necesitan para ser capaces de compartir, respetando su ritmo y sus preferencias personales.
Asimismo, es importante que le transmitas a tu hija que es fundamental el respeto por el bienestar de los demás. De este modo, debes enseñarle que cuando otro niño no quiere prestarle algo a ella, debe respetarlo. Al igual que ella ha de respetarse a sí misma, ha de respetar a los demás.
En cualquier caso, tu hija probablemente compartirá sus juguetes en determinadas ocasiones y con algunos niños en concreto. Obsérvalo y podrás determinar en qué situaciones se siente más segura para ello y con qué niños.
Con esta información, puedes facilitar que comparta propiciando este tipo de situaciones e interacciones con los niños con los que ella se siente más segura, aunque, como te comentaba al principio, a esta edad las relaciones entre iguales son muy inestables.
Cuando la niña crezca un poco más, las relaciones con sus iguales empezarán a ser un poco más estables y se producirán, en mayor medida, situaciones en las que se sienta segura para compartir, además de que sus habilidades sociales se irán desarrollando.
Con todo esto, espero que mi respuesta te haya aclarado tus dudas. No obstante, quedo a tu disposición para cualquier aclaración que necesites en la dirección de correo psicologa@bambulah.es
Un abrazo fuerte.
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