Los mensajes que hemos recibido a lo largo de nuestra vida sobre nuestra propia valía por parte de personas significativas tienen mucho que ver con el trabajo que hacemos sobre autoestima.

En este caso, no voy a comentar sobre la asimilación del discurso externo, si no sobre vínculos de lealtad con ese discurso mediado por la lealtad que tenemos hacia esas personas significativas que formularon el mensaje.


Muchas veces hemos recibido mensajes sobre nosotras mismas enfocados en el fracaso, en el error y, más allá de ello, en el no merecimiento de amarse o ser bien tratada a causa de esos fracasos o fallos.

Cuando el mensaje procedió de personas importantes para nosotras, a las cuales guardamos una fuerte lealtad, se construye una barrera casi infranqueable con ese mensaje: «No merezco tratarme bien cuando fracaso», «No soy capaz de quererme si cometo errores».

De este modo, la lealtad a esa persona, nos está llevando a un pacto de lealtad con ese mensaje, que nos boicotea cada vez que tratamos de amarnos y respetarnos sin condiciones.

He recibido muchos mensajes de mujeres que quieren lograr una autoestima incondicional pero que creen que eso es imposible para ellas.

Es interesante observar con qué mensajes hemos establecido vínculos de lealtad que no queremos traicionar, porque sentimos que, al traicionarlos, estaríamos traicionando a esa persona importante para nosotras que emitió el mensaje.

Desligar la lealtad al mensaje de la lealtad a la persona es de gran ayuda para ir derribando el muro a la autoestima incondicional.

El hecho que que yo me desconecte de ese mensaje y me desapropie de él, no implica estar traicionando a la persona que me lo transmitió.

Esta idea puede extrapolarse a muchos otros aspectos de nuestra vida en que nos autosaboteamos el desarrollo o crecimiento.

¿Te ves identificada?…

Todo esto y mucho más lo trabajaremos juntas en Autoestima Para Todas. La revolución del Autoamor. Infórmate aquí: www.psicologiaycrianza.com/autoestima-para-todas