Los conflictos entre hermanos forman parte de la interacción natural de los mismos. En todas las relaciones humanas se producen conflictos de manera inevitable.

Sin embargo, muchas familias viven una situación de conflictos intensos y casi permanentes entre sus hijos, lo cual tensa mucho la dinámica familiar y mucho malestar en toda la familia.

Pese a que el conflicto es natural en la interacción humana, estas situaciones de conflicto casi permanente no lo son. Cuando los conflictos son constantes, intensos y desbordantes, dejan de ser parte inherente de la relación sana y pueden concebirse como un problema que ha de resolverse.

Las peleas constantes, las agresiones frecuentes, el malestar entre hermanos casi perpetuo es algo que genera estrés a toda la familia y que obstaculiza, en buena medida, la convivencia familiar y el desarrollo óptimo, personal y social, de los hijos.

En muchos casos, los celos y la competitividad están detrás de estos conflictos.
Las peleas entre hermanos pueden gestionarse con empatía, respeto y escucha, sin juicios y sin malestar
¿Te apuntas a lograr una mejor relación entre tus hijos, una reducción de las peleas y la mejora del clima familiar? 
Aprovecha la oferta de lanzamiento. Sólo hasta el 5 de julio.

Para obtener toda la información, consulta nuestra página: http://irenegarciaperulero.com/no-mas-peleas
¡Te esperamos!