Todos hemos oído hablar de los cólicos del lactante. Es más, seguro que todos conocemos bebés cuyos padres afirman que los padecieron.

Muchas madres de bebés menores de uno o dos meses se preocupan porque sus hijos tienen cólicos. Definen estos episodios como ratos en los que el bebé llora desconsoladamente, especialmente durante la noche, y sólo se calma cuando su madre lo tiene en brazos o se lo pone al pecho.

Ante esta situación cabe preguntarse si verdaderamente el bebé tenía cólicos. Debemos plantearnos cómo interpretamos el llanto del bebé y si estamos teniendo en cuenta todas las necesidades del mismo.

En muchas ocasiones, cuando un bebé llora, los padres tratan de descubrir qué le pasa analizando las posibles necesidades no satisfechas del bebé. Se preguntan si tiene hambre, frío o calor, si está sucio y necesita que le cambien, si tiene sueño… y, si todo esto está en orden y el bebé sigue llorando, piensan que les duele algo.

Sin embargo, en este análisis de posibles nececidades no satisfechas del bebé se olvida una necesidad básica, tan importante como las demás: la necesidad de afecto. Los padres no se plantean que lo que le sucede al bebé es que necesita contacto con ellos, que le tomen en brazos, le canten y le mezan para poder sentir la seguridad y el bienestar que el contacto con sus padres le proporciona.

La condición de mamíferos hace que los bebés necesiten contacto casi permanente con su madre los primeros meses de vida. Este hecho tan importante es desconocido, muchas veces, por los padres. Se cree que el bebé estará agusto en su cunita y no reclamará estar pegado a sus padres.

Por ello, en muchas ocasiones se interpreta que el bebé tiene cólicos, cuando en realidad lo que le sucede es que necesita proximidad física con su madre, estar en contacto piel con piel con ella.

Es importante que los padres de bebés pequeños den importancia a las necesidades afectivas de sus bebés. De esta manera, podrán interpretar el llanto del bebé de una forma más adecuada y dar respuesta al mismo de forma efectiva.