El colecho es la práctica de compartir cama padres e hijos. Generalmente, las familias comienzan a practicarlo cuando su hijo es un bebé. Muchas veces, se practica desde el nacimiento del niño.

En otros casos, los padres deciden compartir la cama con su hijo como respuesta a una necesidad de éste: el niño, que dormía en su cuna o en su cama, reclama dormir junto a sus padres.

Independientemente del motivo y del comienzo del colecho, algunos padres se preguntan cuándo debe el niño comenzar a dormir solo.

Esta cuestión tiene una respuesta sencilla: el niño debe comenzar a dormir solo cuando esté preparado para ello.

No se puede estimar una edad concreta en la que los niños estén preparados para dormir solo. El sueño es un proceso evolutivo en el que están implicados factores fisiólogicos, emocionales, sociales y culturales.

En algunos estudios se ha demostrado que el sueño infantil comienza a parecerse al sueño adulto en torno a los seis años de edad. Asimismo, algunos expertos indican que la mayoría de los niños están preparados para empezar a dormir solos hacia los 5 años.

No obstante, es esencial observar las características evolutivas de cada niño para saber cuándo está preparado. Por ejemplo, es importante que, a nivel psicomotor, el niño sea capaz de subir y bajar de la cama solo. Eso le dará mucha seguridad.

Del mismo modo, el ser capaz de comprender y expresarse a través del lenguaje facilitará la preparación para dormir solo. Entender que sus padres están en el dormitorio de al lado y que acudirán cuando él lo pida es importante para que el niño se vea capacitado a dormir solo. Igualmente, el hecho de poder pedir ayuda o expresar lo que siente le otorgará mucha confianza para dormir solo.

En cualquier caso, el abandono del colecho ha de hacerse de forma gradual, lenta. Puede empezarse, por ejemplo, durante las siestas diurnas del niño. Asimismo, al principio es importante que los padres acompañen al niño en su dormitorio hasta que éste se quede dormido.