Consulta:

Hola Mónica, ¿cómo estás?
Tengo un hijo de 3 años y 4 meses. Él no es hijo único, tiene 2 hermanos mayores del matrimonio anterior de su papá.
Desde siempre su abuela paterna lo ha ignorado, lo ve con muy poca frecuencia, no lo visita jamás en casa, no le habla por teléfono, sólo lo ve si se lo llevamos a su casa, a diferencia de sus hermanos a quienes ve 3 veces por semana, lleva a pasear, les hace regalos, etc.
Además, ha habido situaciones concretas de diferencias hacia mi hijo, una especie de maltrato «sutil» que yo me doy cuenta. Ejemplo: regalos para sus hermanos y para él que juegue con el juguetito de la gata…
También sucede que en muchas ocasiones cuando lo ven lo tratan muy bien, con cariño, juegos, etc.
Creo que mi hijo solo se queda con esta imagen, la positiva, y omite esos desprecios que ella hace constantemente hacia él a diferencia del trato que tiene con sus hermanos. Me pregunta por qué su abuela no viene a casa, y le respondo que no sé por qué no viene…

Mi consulta es: ¿lo «cuido» de su abuela, alejándolo, por prevención a que él sufra estos desprecios y diferencias que hace con sus hermanos?

¿Qué es lo mejor para mi hijo?
¡Muchas gracias por tu respuesta!

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Respuesta:

Estimada amiga. Te agradezco que compartas con nosotros esta situación tan complicada que estás viviendo. Creo que su respuesta puede ayudar a muchas familias.
Es una realidad que nuestros hijos se relacionan con muchas personas y que nosotros no podemos controlar el comportamiento de todas ellas. Esto nos puede poner en situaciones como la que describes en tu consulta, en la que una persona ofrece un trato inadecuado a tu hijo.
Una de nuestras funciones esenciales en la crianza de nuestros hijos es protegerles de los peligros potencialesa los que se enfrentan en su día a día, tanto físicos como emocionales.
Así, vemos muy claramente la necesidad de acompañar a los niños para cruzar la calle o en una piscina, pues su integridad física podría correr peligro si los dejásemos solos. Sin embargo, las situaciones que entrañan un peligro a nivel emocional son menos evidentes, son más subjetivas y susceptibles de diversas interpretaciones.
A veces, nos resulta complicado detectar las necesidades de nuestros hijos en estas situaciones de peligro a nivel emocional y nos sentimos inseguros sobre cómo intervenir.
La situación concreta que describes en tu consulta sería una de las situaciones en las que tu hijo se está enfrentando a un daño emocional potencial, por tanto, sería una situación peligrosa para él.
El hecho de que su abuela lo desprecie y le ofrezca un trato irrespetuoso y falto de afecto en muchas ocasiones, podría provocar emociones de tristeza, frustración o ira en tu hijo.
Pero lo realmente importante de esta situación no son sólo los sentimientos que puede estar experimentando el niño ante una situación concreta; es algo mucho más profundo, es un aprendizaje a nivel afectivo y social que le acompañará el resto de su vida.
Cuando permitimos un trato injusto, despreciativo y/o irrespetuoso hacia nuestros hijos, estamos transmitiéndoles un valor muy negativo, que es que dicho trato injusto, despreciativo o irrespetuoso hacia uno mismo por parte de otras personas es permisible y aceptable.
De esta manera, estamos dejando a nuestro hijo indefenso ante situaciones injustas y potencialmente dañinas. Le estamos mostrando una modelo actitudinal pasivo ante situaciones injustas y fomentando la sensación de indefensión.
Además, la falta de intervención por nuestra parte en este tipo de situaciones tiene como consecuencia la negación al niño de la posibilidad de aprender a gestionar adecuadamente este tipo de conflictos. No sólo le enseñamos a aceptar los tratos inadecuados hacia sí mismo, si no que le dejamos desprovisto de habilidades para gestionar este tipo de situaciones adecuadamente.
Por lo tanto, mi respuesta a tu pregunta ¿lo «cuido» de su abuela, alejándolo, por prevención a que él sufra estos desprecios y diferencias que hace con sus hermanos? es afirmativa.
Debes intervenir ante estos desprecios para transmitirle a tu hijo que es una persona importante, valiosa, que no ha de soportar tratos injustos y despreciativos por parte de otras personas.
Si tú intervienes, tu hijo estará recibiendo el mensaje de que él merece que se le trate con respeto y afecto. Además, estará aprendiendo, con tu ejemplo, a gestionar estas situaciones. Todo esto le permitirá desarrollar las habilidades que necesita para poder, en un futuro, establecer relaciones personales sanas, enriquecedoras y libres de abusos.

¿Cómo intervenir cuando nuestro hijo recibe un trato despreciativo por parte de un adulto?

En primer lugar, es importante que trates de estar presente siempre que tu hijo se relacione con la persona que está comportándose de manera ofensiva o irrespetuosa con tu hijo.
De esta manera, tu hijo se sentirá acompañado y protegido en las situaciones potencialmente agresivas que se le puedan presentar.
Por otra parte, es positivo reducir la frecuencia con la que el niño interactúa con esta persona. Esta es una manera de proteger a tu hijo, implícitamente, de las interacciones despreciativas a las que está expuesto.
Es esencial, además, que cuando se produzca una actitud despreciativa hacia tu hijo, reacciones activamente. Con esto me refiero a que actúes para defenderlo, le demuestres a la persona que lo está despreciando que no vas a permitir que lo trate así.
Es importante que esta actuación por tu parte sea una acción asertiva, sin agresividad. De este modo estarás fomentando el desarrollo de habilidades asertivas en tu hijo.
Con esto me refiero a que puedes hablar con la abuela, en el momento en que se produzca el acto despreciativo, mostrándole tu desaprobación ante el mismo. Cuando el niño observe esta reacción por tu parte, comprenderá que no debe aceptar y soportar este tipo de trato por parte de nadie.
Además, el hecho de verse respaldado y defendidopor su madre, incrementa la confianza del niño, la sensación de seguridad y elimina el sentimiento de indefensión. Además, incide positivamente sobre su autoestima.
También es importante que expliques a tu hijo que el comportamiento de su abuela no es adecuado, que no es justo. Es esencial que, en esta explicación, transmitas de manera muy clara al niño que él no es responsable del comportamiento de su abuela.
Debes basar tu explicación en características de la personalidad de quién está tratándole de manera inadecuada como: la abuela tiene muy mal genio, no se da cuenta de lo que hace, es muy antipática… De este modo, estás responsabilizando a esa persona de su comportamiento y liberando al niño de cualquier sentimiento de culpa o responsabilidad.
Es muy importante que, en tu discurso, ofrezcas al niño ejemplos de personas que se comportan adecuadamente con él, que le demuestran afecto. Así, le estarás enseñando a diferenciar entre una y otra manera de ser tratado y le ayudarás a identificar y promover interacciones positivas.
Asimismo, es esencial que demuestres a tu hijo que crees en él, que no dudas de lo que te cuenta sobre cómo lo tratan otras personas. Esto propiciará que el niño confíe en ti y te cuente las situaciones que le resulten incómodas, lo cual es un factor de protección muy importante.
También es importante mantener una actitud calmada cuando tu hijo te cuente que ha vivido alguna situación despreciativa, sin infravalorar la importancia del hecho, pero sin transmitir angustia, pues si el niño te ve muy afectada, enfadada o triste puede. Esto podría generar inseguridad al niño y motivarle a ocultártelo en sucesivas ocasiones. Debes mostrar comprensión y transmitirle que vas a actuar, pero evitar transmitir angustia.
Con todo esto, espero haberte ayudado y quedo a tu disposición en psicologa@bambulah.es.
Un fuerte abrazo,
Mónica.

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